En el MSN, un día como cualquier otro me conecte, y me conseguí a un gran amigo. Pero ese día era diferente. Dada las barreras que me impiden hacer mi voluntad, para bien, tanto físicas como emocionales y por su puesto, sociales, fantaseaba como cualquier victima occidental del siglo 20. Entre vanidades, formas corporales y con juegos de reflejos de mi sombra, quería creer, aunque fuera mentira, que en algún lugar de mi ciudad en un escenario que recogiera todo los rasgos mediterráneos y coloniales, mini torres de babel, plazas y esculturas, hoteles de los años dorados olvidados y por su puesto ahora el metro, se escondía ese lugar que cualquier adolescente, con su ingenuidad y energía, piel rojiza y voluptuosa, con un gran repertorio y trajes listos para usar (pero que por su puesto, lo que hago en estos momentos es coleccionar) ha soñado tocar. Ese lugar donde nos encontraríamos personajes nunca antes conocidos pero que los conocemos de toda la vida, un lugar donde se representaría todo el devenir, el por venir, el futuro y el pasado... pero nunca el presente, Donde se escucharía la música del pasado y el futuro... pero nunca la actual. Ese lugar de 4 paredes de 150 metros cuadrados forrado de aluminio o mejor dicho, lo que representara el todo, y una gran ventana con vista toda la maquinaria y galpón construida por el hombre. Ese lugar donde nadie esta pendiente de nadie, pero a la vez de todos... y que al final ésto sea solo un simple juego…
Le pregunte a mi gran amigo, con miedo a perder otro mas: "…en que lugar de Valencia se encuentra esa gente que tiene poemas en sus manos y utilizan trajes que no son de este tiempo, y a lo mejor de este mundo. Donde la realidad que carcome al hombre se confunda con la fantasías mediterráneas y romantizar dicha miseria..." Donde?... Donde...? Donde...............?
Y me dice: "En las adyacencias del centro..." Refiriéndose al casco histórico y comercial de mi ciudad. Y le dije de manera convulsionada: "Llevadme!... Llevadme!!!
Y duro un minuto en contestarme... y que minuto!. Ese minuto en la orilla de todo existir, al punto de caer, creí ausentarme por toda una vida en aquel lugar de ensueño que todo mocoso del siglo 20, no del 21 (para nada, ni se en que piensan estos) que en algunos momentos de su vida visualiza de forma temerosa, lejana, y desconocida. Vi con mis propios ojos que todos estaban allí. Sentí que me tocaban, me movía, miraba, hasta creí haber escuchado algún tono de Motown, con los ecos de sus coros sin saber de donde viene. Sentí que en ese momento, con toda la historia y experiencia acumulada en mi cabeza y ese terreno fértil para sembrarlo todo, cambiaria la historia para siempre.
Pero me contesto: "Tranquilo mi pana, que conozco unos sitios porai para echarnos unas Curditas e ir a sitios donde los Curas no entran... Nos vemos mañana en la universidad, que me voy a cenar…"
Distorsionado y confundido, rápidamente le escribí que no estaba buscando un burdel o algo por el estilo. Sin querer aceptar la realidad que socavaba mi alma en ese momento, el triste destino que no quería aceptar afrontar cuando me despertara mañana, de que ese lugar, en que tantos años de mi vida he invertido, en realidad no existe... Me rehusé aceptar que el tiempo trascurría en ese momento, y al escribir la aclaratoria pulse ENTER!
Pero decía... "No Conectado"
Fin.